"Encontrar a Jesús fuera de la Iglesia no es posible. El gran Papa Pablo VI dijo: ‘Es una dicotomía absurda querer vivir con Jesús sin la Iglesia, seguir a Jesús fuera de la Iglesia, amar a Jesús sin la Iglesia’. Y la Iglesia Madre que nos da Jesús nos da la identidad que no es sólo un sello: es una pertenencia. Identidad significa pertenencia. ¡Pertenecer a la Iglesia, esto es hermoso!”.
miércoles, 24 de abril de 2013
El Papa Francisco
El Papa Francisco en su homilía:
"Encontrar a Jesús fuera de la Iglesia no es posible. El gran Papa Pablo VI dijo: ‘Es una dicotomía absurda querer vivir con Jesús sin la Iglesia, seguir a Jesús fuera de la Iglesia, amar a Jesús sin la Iglesia’. Y la Iglesia Madre que nos da Jesús nos da la identidad que no es sólo un sello: es una pertenencia. Identidad significa pertenencia. ¡Pertenecer a la Iglesia, esto es hermoso!”.
"Encontrar a Jesús fuera de la Iglesia no es posible. El gran Papa Pablo VI dijo: ‘Es una dicotomía absurda querer vivir con Jesús sin la Iglesia, seguir a Jesús fuera de la Iglesia, amar a Jesús sin la Iglesia’. Y la Iglesia Madre que nos da Jesús nos da la identidad que no es sólo un sello: es una pertenencia. Identidad significa pertenencia. ¡Pertenecer a la Iglesia, esto es hermoso!”.
¡ANIMO CATEQUISTA!
Querido/
catequista:
Me
dirijo a ti, catequista en una comunidad cristiana de cualquier lugar de esta
querida Palencia. Te lo han dicho muchas veces, pero te lo vuelvo a decir: tú
eres una pieza clave en el engranaje de la comunidad. Tu labor es muy
importante y hay uno que “ve en lo secreto” toda tu labor… ¡Ánimo!
Más
adelante te enviaré otra carta con las actividades programadas para este
trimestre, pero mientras, te envío esta reflexión tan bonita de Álvaro Ginel.
Creo que puede ayudarte y servirte.
«A ti te toca “hacer
la fe y la teología audible, papilla para principiantes”. Tú tienes que
traducir al lenguaje de los niños y adolescentes o de los jóvenes y adultos
fórmulas de fe que son muy “espesas”. Lo haces buscando comparaciones, poniendo
ejemplos que te salen de la vida. Unos escriben libros gruesos. Tú tienes que
decir lo básico de la fe y lo tienes que decir de manera que no se te aburran
los miembros del grupo.
El catequista que sueño
·
Un catequista que sabe dar razón de
su fe no sólo
porque sabe cosas que ha leído, sino porque, además, narra la fe que vive.
·
Un catequista que tiene experiencia
de vida cristiana.
Esta experiencia exige una determinada edad. Hay realidades humanas que llegan
con los años, se viven cuando es “el tiempo”. Es verdad que el Espíritu de
Jesús hace maravillas y hay santos de 14 años. Pero “ser joven” no es una carta
credencial para ser catequista o para entender a los niños y a los jóvenes. Hay
educadores, catequistas, fundadores, santos que eran el encanto de los niños y
de los jóvenes. Lo central para ser catequista no es la pregunta ¿cuántos años
tienes?, sino la madurez humana y cristiana que el catequista ha adquirido.
·
Un catequista que se sabe encontrado
por Dios y que encuentra a Dios en la Palabra, en la vida, y en la acción pastoral que
realiza. Porque se
siente encontrado por Dios y porque sigue encontrando a Dios en la palabra, en
la oración, en la vida, en la reflexión y estudio es capaz de poner a otros en
camino para dejarse encontrar y para que encuentren a Dios. Si, estamos en un
momento en el que no nos podemos referir a lo que hicieron con nosotros,
tenemos que tener cierta capacidad de reflexión, de búsqueda, de ir a las
fuentes de la tradición eclesial. No inventamos desde cero, sino en el contexto
de una tradición eclesial que nos precede y que ha pasado muchas historias tan
difíciles o peores que la nuestra.
·
Un catequista que es maestro. La palabra maestro aquí la entiendo
en un sentido muy amplio: maestro de vida. Para vivir no nos basta tener muchas
cosas en la cabeza. Tenemos que tener la cabeza bien amueblada, al menos con lo
esencial. Pero tenemos que saber vivir. Una madre, un padre, un director
espiritual, un acompañante es el que nos alienta y nos ayuda a vivir, sobre
todo en esos momentos en que “tenemos la teoría”, pero no sabemos hacerla
práctica. Un acompañante no hace el camino a nadie, pero da pistas para que
cada uno haga su camino. Un maestro no da por hecho que se ha llegado a la
meta, sino que da perspectiva y señala que queda mucho por hacer.
·
Un catequista que sea comunicador. “La finalidad de la formación (del
catequista) busca, por tanto, que el catequista sea lo más apto posible para
realizar un acto de comunicación” (DGC 235). Un catequista que sienta “celo”
por anunciar el Evangelio hoy a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, que
son los que son, que son como son, aunque puedan ser de otra manera, y a ello
les llevará el Evangelio. Un buen comunicador ayuda a personalizar, establece
relaciones cercanas y personales con el otro, sabe que el trabajo no se acaba
en el grupo; la persona tiene que asumir como suyo lo que se dice para todos.
No te asustes
Ya sé que ahora mismo
tienes más ganas que antes de decir: “Pues yo lo dejo porque no doy la talla ni
la daré”. El susto es una cosa corriente en todos los que son llamados por Dios
para una tarea en la comunidad. Basta que pienses en los profetas. Lo normal es
el miedo, la excusa... Si tienes miedo y dices: “mira que soy como un niño y no sé
hablar” (Jer 1,6), te diré que esa es casi una razón para seguir en la brecha.
Lo de Dios es un poco misterioso siempre. Nos pide formación, profundidad, y al
mismo tiempo, nos urge a que no nos creamos que “las cosas de Dios” se
transmiten cimentadas en técnica. La evangelización es obra, sobre todo, de
Dios, no nuestra. Cuando la hacemos tan nuestra que Dios no interviene, pues la
cosa se acabó.
Es Él quien pone
palabras en nuestra boca cuando nosotros nos ponemos en sus manos y somos, como
María, disponibles para el Señor que nos llama».
Aunque un poco largo, creo que merece
la pena leerlo y meditarlo. No lo hagas deprisa.
Aprovecho esta carta para animar a
los catequistas de confirmación a que inviten a sus chavales en la participación de la XVIII Peregrinación
a la Trapa,
cuyo programa ya conocéis.
Un abrazo, con cariño.
Mª Lourdes Caminero
martes, 16 de abril de 2013
¡SEGUIMOS ANUNCIANDO QUE JESÚS VIVE!
Hasta el día nos acompañó. Amaneció un día
claro y un sol espléndido lució durante toda la Jornada. Gracias,
Señor, porque ese día nos hacía falta el sol. También brilló el sol de tu
presencia entre nosotros.
Tú estabas dando vida a nuestro Encuentro,
manifestándote en tantos detalles, en el rostro de los participantes y sobre
todo en la Celebración
de la Eucaristía
que fue preciosa. Bueno, la
Eucaristía siempre es preciosa, pero el corazón no siempre
está preparado para captar su belleza y la entrega de Cristo en ella. Danos,
Señor, los ojos de los discípulos de Emaús para reconocerte en la fracción del
pan.
viernes, 5 de abril de 2013
ENCUENTRO REGIONAL DE CATEQUISTAS
Estamos celebrando la Pascua. Nuestro
corazón está lleno de gozo porque Cristo ha resucitado. Ya ha dejado
de sufrir. Ya vive glorioso, para siempre. Con corazón noble y generoso nos
alegramos, sobre todo, por El. Porque se lo merece. Porque pasó toda su vida
haciendo el bien y murió pudiendo decir: “Misión cumplida”. Nos alegramos
sinceramente de que El ya pueda descansar junto al Padre. Nadie nos ha amado
como El.
Pero esta fiesta no
es sólo para Cristo. Es una fiesta para todos nosotros. Hoy recibimos el mensaje que los ángeles dan a las mujeres a la entrada del sepulcro: “¿Por
qué buscáis entre los muertos, al que está vivo? No está aquí, ha resucitado”.
(Lc 24, 5).
Cristo está vivo.
Estamos ya tan acostumbrados a esta verdad que quizá no nos damos cuenta de lo
grandiosa que es, en su sencillez. La vida cristiana no es una doctrina
filosófica, es la relación de amistad con Cristo, un diálogo de amistad. Y
podemos entablar esta relación de amistad precisamente por eso: porque está
vivo y continúa amándonos, continúa buscando nuestra salvación, continúa
actuando.
“¿Por qué
buscáis entre los muertos, al que está vivo?”. Como las mujeres y los discípulos, la Iglesia sigue
buscando AL QUE ESTÁ VIVO.
Y esto es lo que
nos motiva a reunirnos el próximo día 13 de abril, 2º sábado de Pascua, para
celebrar el XXIX Encuentro Regional de Catequistas, bajo el lema: “Os
anuncio lo que recibí”.
Es una oportunidad preciosa para
encontrarnos tantas personas que tenemos un mismo ideal y que queremos ser
portadores, con nuestra vida y nuestra palabra, del Mensaje de Jesús, mensaje
de salvación y fuerza y alegría para nuestra vida, como seguidores suyos. ¡Qué
gozada!
El horario será el siguiente:
-
11,00 – Acogida
Oración
Ponencia: por D. Manuel del Campo
Trabajo en grupos
Comida
-
5,00 - Celebración de la Eucaristía en la Catedral
El lugar del encuentro será el Seminario
Menor.
Os invito, desde ahora, a rezar por esta
Jornada, a la vez que os animo a participar. Ponemos todo en manos de María,
para que nos ayude, y con la canción le decimos: “Ven con nosotros al
caminar”.
Mª Lourdes Caminero
miércoles, 27 de marzo de 2013
A los catequistas
martes, 26 de marzo de 2013
EJERCICIOS ESPIRITUALES 2013
Durante los días 15, 16 y 17 de este mes se han celebrado, como sabéis, Ejercicios Espirituales para catequistas en Ávila. De Palencia asistió un grupito, muy majo, por cierto. A continuación compartimos algunas de sus experiencias:
Unidos en oración. Un abrazo.
Conchi Santos
Un grupo de catequistas de la Diócesis de Palencia, nos dirigimos a la cuidad
de Ávila. No íbamos de excursión ni a conocer Ávila. Íbamos de Ejercicios
Espirituales.
Nuestra meta era orar. Orar con el Evangelio, con los Salmos, con
la respiración, con la meditación, la contemplación y con la Lectio Divina.
Aprender a orar en silencio.
Para esto no estábamos solos; nos esperaban otros catequistas llegados de las distintas
Diócesis de la Región
del Duero, y como es natural la persona encargada de dirigir nuestros Ejercicios
Espirituales, Juan Carlos, Delegado de la Diócesis de Valladolid.
Al llegar a la casa de ejercicios, nos sentimos acogidos por las
personas que allí se encontraban, repartición de habitaciones y presentación de
los ejercicios. Después de reponer fuerzas, cada uno dijo de donde procedía y
cuál eran sus esperanzas y sus miedos. La mayoría esperanzas muchas, miedos
pocos. Después del examen general del día, oración guiada y a descansar.
El segundo día comenzamos con la oración de Laudes, repusimos
fuerzas para el cuerpo, y seguimos aprendiendo con las pautas que nos dieron
para la oración. Largos ratos de oración personal, que, a medida que nos íbamos
introduciendo en ellos, los saboreábamos más. Cada día acabábamos con un examen
personal del día, y oración en un pequeño oratorio. También cada día tuvimos la Celebramos la
Eucaristía.
En definitiva fueron tres días donde sin hablar unos con otros, nunca
nos sentimos solos, siempre sentíamos a nuestro lado la presencia de Jesús y de
los otros catequistas, no hacía falta hablar, para saber como nos sentíamos
Lo más importante, me han servido para comprender y experimentar
más cómo Dios me ama, como lo da todo sin pedirme nada a cambio… Sólo nos pide
que nos amemos unos a otros como Él nos ama.
Tere Arias
“Señor, dame de esa agua: así no tendré más
sed” (Jn 4, 35)
¡Cómo no sentir gusto por el agua que
brota hasta la vida eterna! Pero a veces seguimos yendo a nuestro pobre pozo
conocido. Así somos.
Cuando leí la invitación que nos hacían
a los catequistas de vivir unos Ejercicios Espirituales, simplemente sentí sed.
Y también unas decididas ganas de saciarla.
Me vino a la mente el fresco recuerdo
de las convivencias del bachillerato, de tantos momentos empleados en la
meditación en mis tiempos de juventud, ya lejanos. Y sentí sed. Sed de un poco
de tranquilidad; sed de abstraerme de ruidos y palabras; sed de intimidad y
transcendencia; sed de la
Palabra; sed de Dios.
Y resonó en mi interior la Palabra
conocida: “La llevaré al desierto y le hablaré al corazón”. Y me dejé llevar al desierto y me dispuse dócilmente
a escuchar. Me dejé cautivar como en los tiempos de mi primera juventud.
Tiempo del espíritu. Desierto. Soledad.
Silencio. Abandono. Desposeimiento. Y en medio de ello, encuentro con el Señor
de la Vida, que
sacia mi sed y perdona mi culpa; que cincela a golpe de amor mi pobre persona;
que me colma y me llena de una alegría que no acabará jamás. Porque el anuncio
profético se cumple: “oíd sedientos todos, acudid por agua, también los que no
tenéis dinero (..) Prestad oído, venid a mí: escuhadme y viviréis”.
Y, siguiendo con el profeta, siento que
este tiempo de Ejercicios me ha
renovado, porque “como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá
sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, (…) así
será mi palabra: no volverá a mí vacía sino que hará mi voluntad y cumplirá mi
encargo”.
Solo me queda gratitud por tanto don
y una plegaria renovada: “Dios mío,
sondéame para conocer mi corazón, ponme a prueba para conocer mis sentimientos,
mira si mi camino de desvía y guíame por el camino eterno. Amén”.
Asun Moreno
He descubierto en mis Ejercicios Espirituales:
- Principal motor: La oración.
- Un camino: Entrar en el Corazón de Jesús y acompañarlo a través del Evangelio, para no separar nunca la oración de la vida.
- Jesús, es enviado por el Padre a anunciar la Buena Noticia del Reino. "Mi alimento es hacer la Voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra (Jn. 4,34).
- El mundo es el lugar donde Jesús realiza su misión histórica y actúa para transformarla. Se somete a los impulsos del Espíritu (Mc. 1-12)
- La espiritualidad de Jesús: Experimentarse Hijo de Dios, integrándose en el servicio liberador a los oprimidos de este mundo; y de esta fuente brota la oración de Jesús.
- ¿Tenemos la misma espiritualidad de Jesús? ¿Estamos al servicio del Padre y de su causa? ¿Nos sentimos hijos y enviados a la misma misión de Jesús?
- Nuestra misión ¿Nos abre a los planes del Padre?.
- El seguimiento de Jesús es el lugar de la contemplación para el amor.
Unidos en oración. Un abrazo.
Conchi Santos
¿Cómo empezar?¿qué
deciros de mis primeros ejercicios espirituales?.Además de mis primeros
ejercicios, también este mi primer curso
como catequista. ¡cómo veis novatilla en todo!!
Este año, el Señor, me llamo para ser catequista,
El lo decidió, !qué gran suerte! Quizás había estado llamándome más veces, pero
ha sido en está ocasión cuando he decidido escucharle y responder a su llamada.
¿y qué ha ocurrido?.
Pues que ha
puesto en mis manos un grupito de ocho niños, para que juntos, cada viernes
intentemos conocer, acercarnos y querer más a Jesús. Pero hay más.!!Me invita
también un lunes al mes junto a la hermana Lourdes y un grupito de catequistas
a asistir a las reuniones de formación,!qué falta, me hace!,dicho sea de paso y
finalmente me ha llamado para asistir este pasado fin de semana a los
ejercicios espirituales para catequistas en Ávila.
En cuantas
cosas no caemos en la cuenta, en el ajetreo diario, el ruido , el bullicio, las
prisas, las comodidades, rodeados de tantas actividades sugerentes y divertidas
en las que invertir nuestro tiempo.
De está manera
queda muy poquito para pasar un ratito con EL.
Y un ratito aprovechado al máximo, así que Juan Carlos, nos ayudó a
descubrir como hacerlo mejor. Fue desmenuzando el menú para no perder detalle:
-
Para empezar, busco un lugar tranquilo, silencioso, una
postura cómoda (pero no demasiado..). Todo me ayudará a caer en la cuenta de
que entro en la presencia del Señor.
-Para
continuar una “LECTIO” vital,
magistral , “DIVINA” :DIOS ME AMA”, Como
olvidarlo!!.
Y qué manera
más bonita de terminar:
-
Agradecer todo el bién recibido.
-
Pedir la luz, para descubrir cuánto me quiere!!cuánto
me conoce!!y que sea su mirada la que me ayude a descubrir mis fallos, cuánto
he de mejorar ¡!.
-
Pedir perdón, de corazón por olvidarme de EL, por
cerrarme a su amor.
-
Pero sabiendo que mañana me llamará de nuevo, tendré
una nueva oportunidad para seguirle más de cerca, un poco mejor. Para seguir
experimentando su amor.
Y ¿ahora qué?
Te preguntarás. Esto no ha hecho más que empezar…cámara, ACCION
A
EVANGELIZAR!!
Continuará…
Ana
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