jueves, 7 de noviembre de 2013

32º del Tiempo Ordinario – Ciclo C


Evangelio 10 nov 2013 (2) 

Evangelio según san Lucas (20,27-38):
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.»
Jesús les contestó: «En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob.” No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos.»






ORACIÓN
Señor Jesús, hoy estamos muy contentos
pues sabemos  que los que creemos en ti 
un día resucitaremos y viviremos para siempre contigo. 
Haz que, deseando con todo nuestro corazón gozar de tu presencia en el cielo, 
nos unamos cada  vez más a ti aquí en la tierra. 
Amén .























 

miércoles, 30 de octubre de 2013

Domingo XXXI del Tiempo Ordinario


 

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 19, 1-10
 
En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quien era Jesús, pero la gente se lo impedía porque era de bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo:
--Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.
Él bajó en seguida, y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban
diciendo:
--Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador.
Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor.
--Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más.
Jesús contestó:
--Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.
Palabra del Señor



COMO ZAQUEO, SEÑOR

En la noche oscura de mi alma
haz que nunca me falte un árbol donde remontarme
Una rama donde agarrarme
Un tronco donde apoyarme para que, 
cuando pases,
aunque, por mi cobardía, no te diga nada
Tú, Señor, me digas… ¡en tu casa quiero yo hospedarme!


 
No pases de largo, Jesús mío.
Que son muchos los tropiezos
los que de saltar para llegarme hasta tu encuentro
Que son incontables los intereses y, a veces las personas,
que me impiden darme el abrazo contigo













 

Solemnidad de Todos los Santos Conmemoración de los Difuntos

 
 
¿SANTOS? ¿ES POSIBLE HOY? ¡CLARO QUE SÍ!
 
Dicen que, el salmón, es tan rico porque nada contracorriente
Por ello mismo, los santos, son tan enriquecedores
para nuestra iglesia y para nuestra fe.
Supieron decir “no” donde el mal decía “sí”
Tuvieron agallas de señalar un “sí” donde el maligno gritaba “no”
Ahora, no puede ser de otra manera,
en el cielo destellan multitud de los nuestros
por Toda una vida de fe, de confianza y de amor
¿Seremos capaces de aspirarlo nosotros?
 


Para comprender el significado de la solemnidad de los santos y la conmemoración de los difuntos hay que saber que existen tres estados en la Iglesia:

La iglesia peregrina en la tierra. En ella estamos nosotros hasta el día de nuestra muerte.
La iglesia purgante (en el purgatorio), la componen los difuntos que necesitan aun purificación antes de entrar en el cielo. Por ellos oramos el día de los difuntos, el 2 de Noviembre, para que pronto vayan al cielo.
la iglesia triunfante, ya glorificada en el cielo. A ellos los santos honramos el 1 de Noviembre.
"Si Cristo ha muerto y ha resucitado, nosotros, que estamos unidos a Cristo por el bautismo, experimentamos la muerte, pero esperamos la resurrección. Este es el gran mensaje cristiano de estos días. Recordamos a nuestros difuntos, pero esperamos su resurrección" (Aurelio García Macías)


¡QUÉ EN NUESTRO HOGAR, BARRIO, 
COMUNIDAD PARROQUIAL, PODAMOS SER TESTIGOS DE LA LUZ, DE LA VIDA!






















 





viernes, 25 de octubre de 2013

30º del Tiempo Ordinario – Ciclo C



Evangelio 27 de octubre 2013 color


Lectura del santo evangelio según san Lucas (18,9-14

En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola: «Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: “¡Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo.” El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador.” Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»




El Domingo de la oración humilde


Jesús de Nazaret nos muestra el modo de orar: hay que entregar a Dios nuestra alma y todos nuestros sentimientos desde la humildad, desde el más sincero arrepentimiento. Hemos de rezar para el Señor, no para los otros, para que ellos admiren nuestra “gran” piedad o nuestra condición de buenísimos cristianos. Es el publicano quien con el corazón roto por el peso de sus culpas pide humildemente perdón a Dios. El fariseo, por el contrario, pretende que Dios le admire y que, incluso, le dé algunas palmaditas en la espalda por lo bueno que es… No nos equivoquemos, llevemos nuestra petición de perdón hasta los pies del Señor, sabiéndonos frágiles y pecadores.
 



 


martes, 22 de octubre de 2013

Camino de Santiago con niños

El sábado 19 de octubre hicimos con niños de pos-comunión de la Diócesis una etapa del Camino de Santiago desde Villasirga a Carrión de los Condes. La experiencia ha sido muy positiva y bonita. Os ponemos algunas fotos del encuentro y el testimonio de alguno de los niños que participaron.







Animamos a todos los párrocos, catequistas y niños a que participen en los próximos encuentros que se organizan desde este área de catequesis.
























jueves, 17 de octubre de 2013

El Domingo del Domund



Este domingo está dedicado a las Misiones y a los misioneros. Celebramos la tradicional jornada misionera del Domund, de gran tradición en España. Este año el lema es muy gráfico e interesante: “FE + CARIDAD = MISIÓN. Además coincide con el Domingo XXIX del Tiempo Ordinario donde Jesús nos explica la parábola –impresionante y muy expresiva—del juez inicuo y de la pobre viuda. Tengamos, en definitiva, una oración sincera y un aportación generosa para aquellos hermanos nuestros que marchan muy lejos a llevar la Palabra de Dios y el nombre de Jesucristo.






ORACIÓN:
Señor Jesús, enséñanos a orar
con confianza y sin desanimarnos.
Que no nos cansemos de suplicarte
ante las dificultades,
incluso cuando parezca
que no escuchas nuestras súplicas,
pues sabemos que eres
un Dios generoso
que está siempre atento a nuestras necesidades. Aman.






viernes, 11 de octubre de 2013

28º del Tiempo Ordinario – Ciclo C

“Todos recibimos el abrazo de Jesús que nos limpia, pero pocos contemplamos su rostro agradecidos”







Evangelio 13 actubre de 2013 bn (2)

Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,11-19):
Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: «Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.»
Al verlos, les dijo: «ld a presentaros a los sacerdotes.»
Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Éste era un samaritano.
Jesús tomó la palabra y dijo: «¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?»
Y le dijo: «Levántate, vete; tu fe te ha salvado.» 

ORACIÓN 

 Señor Jesús, danos un corazón agradecido

en el que se grabe para siempre

todo el bien que nos haces.

No permitas que caigamos 

en la soberbia de pensar

que nos merecemos todo o bueno

que tenemos.

Danos la conciencia de que todo

lo que somos y poseemos es fruto

de tu generoso amor. Amen.